Sesión individual en línea
Mi trabajo en psicoterapia individual es un acompañamiento estructurado, pero flexible. Partimos de lo que estás viviendo, de lo que necesitas y de lo que te gustaría que fuera distinto en tu vida. Los objetivos los construimos juntas: tú aportas tu experiencia y tus prioridades; yo, preguntas, observaciones y herramientas clínicas. Podemos revisarlos y ajustarlos conforme avance el proceso, respetando tu ritmo.
Las primeras sesiones nos ayudan a conocer lo que hoy te pesa más y a comprenderlo dentro de tu historia y tu contexto. A partir de ahí, el trabajo puede tomar distintas formas:
- Comprender lo que te ocurre. Exploramos tus emociones, pensamientos y acciones, así como las situaciones en las que aparecen. Nos preguntamos qué función han tenido ciertas formas de responder, incluso si ahora te generan dificultades.
- Reconocer patrones. Observamos qué se repite en tus relaciones o en la manera en que afrontas el malestar, y qué condiciones pueden estar sosteniéndolo.
- Construir herramientas para tu vida cotidiana. Además del diálogo, podemos recurrir a reflexiones guiadas, ejercicios y materiales que te ayuden a probar otras maneras de responder a lo que estás viviendo. Elegimos estas actividades según su utilidad para ti, sin convertirlas en una exigencia más.
- Acercarte a lo que es importante para ti. Trabajamos para que puedas reconocer tus necesidades, tomar decisiones y dar pasos acordes con lo que valoras, aun cuando haya emociones difíciles presentes.
Mi base es la terapia cognitivo-conductual, el análisis de la conducta y los enfoques contextuales. Desde ahí busco comprender no sólo qué te pasa, sino cómo has aprendido a responder a lo que vives y en qué condiciones esas respuestas tienen sentido. Según tus necesidades, incorporo herramientas de distintos modelos para acompañar ese trabajo.
Todo el proceso está atravesado por una perspectiva feminista y lesbofeminista; esto es, que tomo en serio tu experiencia como mujer y, cuando sea parte de tu historia, las experiencias particulares de vivir como mujer lesbiana. También prestamos atención a los mandatos de género, las expectativas sobre la sexualidad, las relaciones de poder, la visibilidad y la discriminación, sin asumir que todas las mujeres viven lo mismo.
La terapia no busca que te adaptes a expectativas ajenas sobre cómo deberías ser o vivir. Es un espacio para comprender tu historia, ampliar tus posibilidades de acción y construir una idea de bienestar que tenga sentido para ti.
